Wilhelm Reich (VI): la prisión

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La prisión: ¡He ganado mi batalla!
Wilhelm Reich, detenido en EE.UU. por el FBI.

Esta frase que Reich escribió en varias de las cartas que envió desde la prisión encabeza el tramo final de esta nota[1]. Expulsado de Europa en agosto de 1939 embarcó junto a su compañera Ilse Ollendorff rumbo a EE.UU. Los psicoanalistas —neofreudianos antimarxistas— lo rechazaron por su «bolchevismo»; los comunistas —neomarxistas antifreudianos— por su «freudismo burgués»; los nazis por ambos motivos sumados a su origen judío.

Se ha pretendido dividir su obra en etapas cronológicas, como suele hacerse con los grandes pensadores, lo que consideramos un desacierto dado que la obra de un pensador está articulada y no debería parcelarse. Dejamos a criterio del lector la pertinencia o no de esta parcelación que en este caso mencionaremos. La obra de Wilhelm Reich se la dividió en tres etapas: la «psicoanalítica», la «política y social» —conocida como la cercana al freudomarxismo— y la etapa «delirante», en la que elabora la teoría del orgón y los biones. Se ha puesto en cuestión la «salud mental» de Reich en su tercera etapa y el resultado sabemos cual fue: despreciar y ocultar todo su trabajo. Algo similar ocurre cuando los imperios justifican la destrucción de un pueblo acusándolo de poseer armas que pondrían en peligro a la civilización entera, una excusa criminal para acabar con aquellos estados que deciden no someterse a los dictados del poder imperialista. Hoy día el Reich de la tercera etapa, pasaría desapercibido pero el crítico de la moral y la sexualidad burguesa tendría las mismas resistencias que tuvo en vida.

Reich ligó su compromiso social y político a su práctica clínica; denunció los condicionamientos burgueses a los que se plegó cierta práctica institucional psicoanalítica y destacó la contradicción y dificultad de pretender destituir la moral burguesa obrando con prácticas de la propia burguesía. Autor de una obra maldita, prohibida y destruida cuyas propuestas y conjeturas hicieron de él un fuera de la ley toda su vida, un Peer Gynt que el propio Reich hizo el símbolo de su vida; perseguido en Europa y en EE.UU. por su violenta pero sólida crítica a la cultura y la ideología represiva de su tiempo, que sigue siendo el nuestro. Denunció a la familia burguesa como una fábrica de seres insumisos[2] y al marxismo ingenuo que cree que con un cambio en la estructura económica vendrá la transformación de los sujetos casi automáticamente, ignorando la brecha psíquica que hay entre la estructura económica y la conciencia que los trabajadores tiene de ella:

¿Sabes, Pequeño Hombrecito, cómo se sentiría un águila si estuviera incubando huevos de gallina? En un principio piensa que incubará pequeñas águilas, a las que va a criar para que sean grandes. Pero lo que siempre sale de los huevos no es nada más que pequeños pollitos. Valerosamente el águila sigue con la esperanza de que los pollitos, después de todo, se convertirán en águilas. Pero no, al final no son sino gallinas cacareantes[3].

El 12 de diciembre de 1941 Reich fue detenido por el FBI y trasladado a la prisión de Ellis Island, donde salió en libertad el 5 de enero del año siguiente. En 1946 publica la edición en inglés de Psicología de masas del fascismo, añadiendo a la edición alemana de 1933 un prólogo fechado en 1942 y algunos capítulos entre ellos el dedicado al concepto de democracia del trabajo. Al año siguiente se instala en Maine donde crea su laboratorio Orgonon, y publica sus libros corregidos y ampliados durante un breve período de tranquilidad., pero siempre bajo vigilancia de la agencia de Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA: Federal Food and Drug Administration), que en 1947 abre una investigación acusando a Reich por la comercialización ilegal de los acumuladores de orgón. La Asociación Psiquiátrica Americana (A.P.A.: American Psyquiatric Association) y la Asociación Psicoanalítica de New York (New York Psychoanalytic Association) emitieron diversos informes poniendo en cuestión la salud mental de Reich. El FBI y la FDA no cesaban en sus investigaciones sobre las actividades de Reich en Orgonon que terminan con su enjuiciamiento.

El proyecto de Reich de transformación social y psíquica fue resistido furibundamente por movimientos políticos y sociales; movimientos que hoy día no cesan reproducirse y actualizarse para acomodarse al sistema, sostenerlo y alimentarse de él, y cada tanto producir una renovación de lo banal bajo el simulacro de lo nuevo. Produciendo de manera artificial nuevos términos y categorías, creyendo que así se transforma el mundo, cuando en realidad de este modo solo se termina encubriendo su perversión. Reich luchó abiertamente contra el fascismo que sustituyó la lucha de clases por la lucha de razas; denunció la tibieza socialdemócrata y del marxismo vulgar que creyeron y creen que con una mínima reforma de la estructura económica vendrá la transformación de la sociedad y que promulgan la igualdad pero siempre dentro de la alienación burguesa.

El 25 de mayo de 1956 Reich es condenado a dos años de prisión; se ordena destruir los acumuladores de orgón así como todos sus libros y publicaciones; el 12 de marzo del año siguiente entra en la penitenciaria federal de Danbury, Connecticut y luego es trasladado a Lewisburg, Pennsylvania, donde muere el 3 de noviembre de 1957, dos días antes de salir bajo caución.


[1] Ilse Ollendorf Reich, op. cit. p. 193.

[2] Wilhelm Reich, La lucha sexual de los jóvenes, traducción de Amado Ruiz San Vicente, Ediciones Roca, México, 197, p. 106.

[3] Wilhelm Reich, ¡Escucha, hombrecillo!, traducción de Juan Jesús Sánchez Pérez, La linterna Sorda, Madrid, 2015, p. 70.

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